Animalesen cautiverio III (mi Krisis viene en cometa)
- “Tengo todo para darte”-dijo el diabloalgo endurecido, tratando de canturrear aquella canción de Del Pueblo y del Barrio, mientras engatusaba a nuestro (hasta ahora) inquebrantable ludópata haciendo chasquear los naipes mientras los barajaba. Luces de colores y el sonido de las monedas en las maquinitas completarían el abanico de tentaciones para nuestro adicto.
- Le voy al diablo. 10 a 1 – pensé desconsolado y me alejé de simbolismos, del jugador y del cachudo para unirme a la cola de los pelados que, torpes de sueño y pastilla, buscaban su lugar en el comedor.
- Antes vamos a agradecer por nuestros alimentos – indicó el hermano Juan. De pronto seformóuna ronda y uno de ellos inicio una oración conocida: - “Padre nuestro, que estas en los cielos…” Y yo que trataba hace un rato de dejarme de simbolismos con el Satán ése y ahora que me traen a su compadre. Bueno, traté de no romper la unidad de aquel círculo, y agaché la mirada repasando aún como iría a salir airoso de este desacierto. Y, no es que meincomoden las personas que rezan antes de comer, pues es una manera valida de agradecer por los alimentos a la entidad creadora que tengan en mente y corazón, sólo que eso puedo hacerlo en casa de mis tías y mi derrotero en este centro de rehabilitación era obviamente el desintoxicarme. De todo. De T-O-D-O.
Después de un desayuno de quaker, panes con mermelada y algún noticiero matutino – que cambiaban a otro cada vez que soltaban las infaltables notas sobre lo último en lencería ¿? – creí que estaba listo para mi actuación. Para redondear el choque y fuga. Tenía que convencer a los operadores- totalmente desmejorado -de que la celeridad con la que ocurrió todo esto, dejo pendiente varios exámenes médicos y resultados que solo podían entregarme a mí, yque debían de comunicarme con mi esposa para que ella haga efectivo el trámite con los códigos que le daría. Obviamente el código era uno: “¡¡¡Auxilio .Sácame de aquí, por favor!!!”.
Pero en pleno éxtasis previo a mi representación me regresaron a mi sitio sin haber dicho nada pues teníamos que desarrollar algo así como una dinámica de grupo.
-Yo les daré la espalda y contaré aplaudiendo mientras ustedes se pasan esta mota. Cuando deje de aplaudir, el que se quede con la mota, pierde. – Dijo el Chino con una voz recontra stone.
-¡¡¡Y…que corra la motita!!!...- Clap, clap, clap,y esto se veía divertido, parecían una especie de boy-scouts malditos y además con Parkinson. El primero en quedarse con la mota (en México creo que le llaman “mota” a la droga, bueno aquí era un borrador de pizarra, nada mas) fue el viejo, el de la nariz roja. El viejo seco y sin reflejos no alcanzo a pasar el objeto al siguiente de la ronda. El rectángulo sigue pasando de mano en mano y culmina su paseo ahoraen manos de un mocoso pinta de malcriado .Y para finalizar este narrador también pierde en este juego, completándose así el trío para el castigo.
Y el castigo era más pueril aun. Felizmente .Casi, casi me sentí adolescente. Felizmente y no fue la “botella borracha”. Porque la sanción era contar un chiste, bailar, cantar, que se yo, algunas de esas cosas de las que se puedan burlar nuestros colegas ansiosos de volver a retomar su socarrona bestialidad humana. Y sentirse vivos.
Así que nos ponen en fila y tenemos al palomilla de ventana intentando hacer alguna gracia que calme a los monos que se habían despabilado con el permiso del hermano Juan que esperaba también con la sonrisa dibujada.
-Ya hermanosshh – dijo; casi achicharrando las eses.- Como acabamos de desshayunar, recuerdo que mi viejita le desshía por las mañanas a mi viejo: “Mi amor ¿cómo quieres tus huevos? .Y mi viejo peshh, que la conoce, le conteshtaba“Con toda mi alma vieja, con toda mi alma”.
Y pude ver por fin a mis camaradas joder, chonguear, y sin cartulinas de colores en el pecho que nos diferencien.
Y remata el paloma – Escucha peee, y cuando shaliaa mi hermano, que eshh medio británico, o sea se le chorrea el D’Onofrio, mi viejita le preguntaba: “Hijito como quieres los huevos”. “Bien pegaditos al poto mamiii” le respondía el cabrito.
-Jahaaaaaaaaaa, aghjjjjjjjhajhajha…ese serías tu oeee – lo vacila Bandini al muchacho.
-Eshh un chiste no mas oeee, imbeesshiiillll- remarca el coleguita mientras se sienta al lado del Chiclayano que duro como una piedra ,no se ríe , no atiende , solo menea la cabeza como un porfiado y se frota los brazos frenéticamente -como ahuyentando bichos- que sumadas estas muecas , a su expresión maligna y su tamaño descomunal lo hacían ver sumamente peligroso.
Le toca el turno al viejo ante la joda sistemática de la muchachada, que lo pone más nervioso aún .Pobre.¿Se estaría maldiciendo acaso por haber sido tan lento con la mota? Sus labios secos temblaban.
- Ya pee anciano… ¡No seas lagrima!! ….baila pee viejo,perrea, perrea, lo que sea -abucheaba la salvajada como en circo romano. Y antes de que le suelten los leones o antes de que se suelten sus demonios en forma de lloriqueo rabioso despegó, decidido pero inseguro, sus labios y se escucho algo .Algo muy antiguo. Bueno, para nosotros.
- “Rio, Rio Verde……..Rio, Rio Verde….” – prácticamente graznaba el hombre esa canción de la nueva ola, con la voz cascada de años y años de alcohol .Seguramente esa melodía lo acompaño en su metamorfosis de cuerdo galán universitario adesencajado dipsómano. Y seguro es lo último que recuerda bien.
Mientras corre la pifia, espero mi turno bajo la mirada ceñuda y fija del Chiclayano que hasta ahora solo se ha limitado a su balanceo autista. Pienso que tendré problemas con el tipo.No le caigo bien .Estoy tragando saliva y el viejo regresa a su asiento arrastrando las chancletas, avergonzado, fastidiado, dejando en el lugar un halo rancio. Una aureola de bilis.
El Chiclayano me sigue escudriñando y deja en paz uno de sus brazos para señalarme con el dedo.- Uyyy mamita, la canción- creí. Y cuando pienso que va a pasar su índice por el cuello simulando el cuchillo con el que me iría adegollar, este transforma su rostro de endemoniado paranoico en el de psicótico querubín y con gestos me enseña una guitarra al fondo del salón, simula tocarla y me vuelve a señalar insistente.
Es que ellos habían visto en el mismo salón el programa del día domingo,(todos estuvieron atentos porque se mostraron las instalaciones del centro en el reportaje y querían asegurarse de no haber sido ponchados por la cámara )ya sabían que era el rockero e imaginaban que tocar la guitarra sería el único castigo que podría realizar .
Y, si pues. Que me pasen la guitarra. A ésta la conozco.
Sin embargo, recordé que mi repertorio estaba lleno de mis propias canciones, o sea nada que pasen por la radio .Y me nublé .Me nublé y me perdí en la mirada del viejo alcohólico perdida en el piso como buscando las rendijas del parquet para escaparhacía otro mundo. Entonces, así mirándolo, llegó a mi cabeza aquel himno a la libertad del Moris ese, si, del argentino rocanrolero que cantaba de zapatos azules, perotambién sobre osos fugitivos de circos. Y pensando en el viejo, que parecía no escucharme, me castigué con “El Oso”.
“Yo vivía en el bosque muy contento/caminaba, caminaba sin cesar/ las mañanas y las tardes eran mías…/y mis pares de adicción bajaron más sus pocas revoluciones para escuchar .Y ,si pues ,la música doma fieras y algunos empezaron a palmotear para seguirme , el que estaba al lado del viejo no sé porque, pero como imaginando el tema , le puso la mano en el hombro .Yo me perdí ahora en la canción y cuando llegué a la parte de … “Ahora piso de nuevo el verde de mi bosque /otra vez el verde de la libertad/estoy viejo pero las tardes son mías /Vuelvo al bosque /Estoy contento de verdaaaad”…/ me fijo en el veterano que me miraba atento con sus ojos ahora húmedos y palpitantes. Termina la canción .El viejo regresa la mirada al piso. Veo una gotita de agua en el parquet.
-Ta’ viejo eres una lagrima…- dijo alguien.
Terminó la dinámica y los castigos y yo regresé a mi afán de convencer a los operadores de que tenían que comunicarme con mi esposa. –En un rato llega el dueño del centro, aquí nadie puede hacer llamadas ¿no ves que ni siquiera nosotros tenemos celular? Pero ya llega Herman, el dueño- me dijo uno de ellos después de haberme hecho las preguntas de rigor de todas las mañanas para los internos:- ¿sueños familiares?- No-¿sueños de consumo? -No-. Claro lo único que soñé toda la noche era como largarme de allí. Me indicó a continuación que debía de afeitarme, y con sus dedos me explicó desde donde. – Te vuelas esas patillas –dijo- Como todos los demás ¿Entiendes?
Y me salió el Gordo Casaretto que todos llevamos dentro – Eh, ehh, mo, mo, momentito. Disculpa pero esperaré a Herman – Y me paré confiado de lo que sucedería y salí del recinto sin pedir permiso ahora .Con la confianza y la seguridad de que esto no iba mas .Me dirigí a una de las mesas del jardín cuidando mis espaldas de algún ataque de inyectables con somnífero . Totalmente paranoico.
-Yo contaba los minutos para que llegue el dueño y director del centro ante la mirada extrañada de los demás. Primero llego un muchachito, ex interno, y escuche sus historias de escurridizo escapista de la droga allá afuera. Le contó a Juan- el operador que no me despegaba el ojo- que en su nuevo trabajo se enamoró de una chica que alguna vez hizo una broma con la cañita con la que sorbía su jugo en la oficina ,haciendo el ademán de colocárselo en la nariz y que esto fue fatal para el .
-Con esa flaca ya ni hablo hermano – explico compungido el colorado.
Y yo pensé… ¿te pueden volver tan débiles? Yo no pensaba salir así. Si las drogas son el pan de cada día en nuestra ciudad ¿yo no debería acaso poder reírme de ellas para queno me afecten? O sea el muchacho cuando vaya a cobrar un cheque al banco ¿saldría espantado al ver en la puerta de éste la palabra “Jale”? Ni podría ver la mayoría de series o películas actuales en las que la droga está presente. Porque esto es real .No. Yo no quería debilitarme, al contrario. Quería poder pararla de pechito y patearla bien lejos cuando me la pongan .Ni más ni menos.
Y llegó Herman .Era el mismo que me atendió cuando llegué con la gente del canal.Inmediatamente me acerqué a él, me saludó con una actitud de Mesías, y con un gesto indicó que espere un momento. Atendería primero a unos estudiantes que, imagino, habrían ido a realizar prácticas de psicología viendo como se desenvuelven los monos en situación de aislamiento.
-CuéntameLuis ¿todo bien?- me dijo, después de despedir a los universitarios, y se sentó frente a mí. Sus ojos veían mi fastidio y olía mi temor. No sería, creo, el primer caso para él.
-Bueno Herman, me parece que en todo esto hubo una equivocación- dije lo más tranquilo posible para no denotar desesperación. –No quiero decir que el sistema que empleas en tu centro nofuncione con algunos, peroyo no considero que sea el indicado para mí. Ni siquiera estoy de acuerdo con el.Es más, convine con la producción del programa el tipo de clínica que requería. -No quise dar más detalles. Solo quería un teléfono.
-Necesito comunicarme con mi esposa, sé que no podría venir hasta después de 30 días, pero sé que ella me entenderá.
- No te preocupes Luis, ella llamará- dijo Herman con voz calmada, casi de profeta. Y yo me preguntaba ¿A qué número iría a llamar si no los tenía y además le dijeron que debía de esperar un mes hasta la primera visita? Y habíamos firmado eso. Y el director me hablaba de cualquier otra cosa como intentando alejar la fijación en mi cabeza. Me hablaba del ex interno que vino a visitar a sus amigos y yo pensaba que no querría andar con un rosario en el cuello y gritando, cada vez que mencionaban cloro- coca -queso-keta-pay: “No escucho .Soy de palo, tengo orejas de pescado” No, pues, ni hablar .Herman me decía que yo era libre para no rezar, cuando los demás lo hacían, yno pues, yo tampoco quería ser ningún Belcebú allí. En pocas palabras trataba de convencerme y yo ahora era el que lo tranquilizaba diciéndole que no se preocupe que yo ya tomé una decisión y le haré la mejor propaganda, consólo una permanencia record de reclusión de dos días.
-Necesito tu teléfono – le dije nuevamente después de casi una hora de paseo.– Ella te va a llamar -repitió, rompiendo así lo que me quedaba de calma.
-¡¡Me das inmediatamente tu teléfono carajo !!! -Vociferé asustándome de mi -¡¡Me paseas hace buen rato con eso, y si lo que buscan es dormirme, cuando despierte hare tal chongo que lo tendrán que hacer de nuevo yno me importará permanecer todo un mes dormido!!! ¡¡Maldita sea no me puedes tener en contra de mi voluntad no me interesan tus jodidos papeles firmados!!! ¡¡Dame tu teléfono!! –reclamé, dejando atrás el papel de ganso que había venido realizando.
- El celular salió de su bolsillo y lo deslizó por la mesa hasta mis manos. Marqué nerviosamente el número de Cristina en una posición casi de karateka, vigilando todos mis flancos. Después de varias timbradas contestó.
- Hola mi Krisis (la llamo así desde que la conozco. Ahora no sé si es solo la abreviación de su nombre o una manera de recordar que en los momentos más difíciles de estos últimos 11 años ella siempre estuvo allí; ayudándome a salir de mis peores crisis). – Mi amor – respondió ella- no te preocupes estoy llegando, estoy por la Carretera Central, presentía que no querías estaren ese lugar.
En ese momento supe que la telepatía existe. No dijimos más.
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Vuelvo al bosque .Bueno al asfalto, y aunque suene paradójico o a poética lorna, afuera, en aquella calle de algún rincón bucólico de Chosica, el canto de los pájaros suena con una energía distinta. Es verdad. Suena a libertad. Y es que,- creo que me entienden - mi celda no fue precisamente esta última que duró 48 horas .Yo ya estuve viviendo en una cárcel en donde me estuvieron trasladando año tras año a una celda cada vez más estrecha, y más estrecha hasta que esas paredes terminaron aplastándome . Y desintegrándome. Para volver a rehacerme. Por mí, por ella, por ustedes. Por mí .
Y al llegar a la carretera Central esperando algún taxi,parados en un grifo del lugar, Krisis me dice sonriendo: -¿Siempre nos metemos en problemas no? -Nos reímos un buen rato, mi Krisis señaló hacia arriba y ahora dijo: - No te preocupes, mira. - Y un halcón, de esos pequeños que buscan sus presas por el lugar, sobrevolaba nuestras cabezas. Es verdad.
Podría, esa misma noche, trepar por el arco de la cancha de fulbito e intentar alcanzar el murete que separaba el espacio de deporte del área de recepción .Son alrededor de 20 pasos haciendo equilibrio hasta llegar a la pared que colinda con la calle .Estoy algo débil pero sé que al llegar me voy a coger fuerte de la malla que nace del extremo de la pared y que se eleva casi metro y medio. Sé que mis brazos soportarán.
También estoy casi seguro que los fierros en punta que sostienen las mallas no están demasiado oxidados como para no soportar mí peso .Total, estaba tan flaco. Peso pluma o la insoportable levedad de ser…de estar tan flaco.
Luego con una buena pirueta lograría pasar por encima de la malla – no creo que sea un cerco eléctrico. No quiero terminar mis días en versión broaster. Suficiente con haber intentado el toasted en mi cerebro – y ya ¡! Ya estaría del otro lado. Saqué mi cuenta. Serian alrededor de 4 metros y medio hasta el piso. Que podría ocurrirme. Si había caído alguna vez desde una azotea a una terraza, trabajando, y no estaba muerto aún, menos iría a morir tratando de escapar.
Si mis pies soportaban estos 50 kilos, tras el impacto de la caída, correría tan pero tan rápido que ese Ussain Bolt escucharía hablar de mí. Si me rompía las piernas lanzaría el mejor de mis alaridos estilo Ima Sumac y todos los vecinos me escucharían. Gritaré tanto que esa señora en bata a las dos de la madrugada convencería a su marido de que este humilde escapista no está mintiendo cuando dice que allá adentro están todos locos. Que reducen individuos .Que alteran sus conductas sancochando sus cerebros. ¡Sí! Y llamarán a algún noticiero, o…o a RPP .Si, si. Y por fin denunciarán a todos estos centros de pacotilla. Si, gritare y…
- Zangineti vamos a cerrar tu puerta. Desde afuera.-
Mi garganta se comprime y me atraganto con las pastillas .La Topictal para epilépticos y una naranjita nueva de la que desconocía su utilidad. La misma que el hermano Juan esperaba impaciente que me la tome mientras me anunciaba el advenimiento del claustro total esa noche. Mis ojos también estaban atragantados. Veía tras mi ventana el paisaje por donde llevaría a cabo mi huida pero delante de la ventana tenía unos hermosos barrotes de fierro. Vi la puerta al lado, mas esta iba a ser delicadamente cerrada por fuera. ¿Por dónde diablos iría a escapar?
Mi lengua, inútil también desde el incidente en el partido de fulbito hasta ahora, se destraba:
-Disculpe distinguido caballero, (mismo Lelo Costa) yo se que estas cosas no suelen ocurrir pero si se diera el rarísimo caso de un incendio, un movimiento telúrico, no sé, un huayco tal vez,-recuerde que estamos en Chosica-¿cómo iría a salir de aquí? - Digo...
-No te preocupes. Estamos siempre atentos, rapidito abrimos todos los cuartos tenemos las llaves listas.- Me dice Juan, el operador, mientras bostezando hace sonar las llaves en su mano.
-Este está huevón- pensé. ¿Cómo rayos van a abrir tan rápidamente tantos cuartos en una situación de peligro? Pero claro, yo no estaba pensando en ningún endemoniado terremoto, yo solamente no quería que me cierren la puerta por fuera. Yo solo quería arrancarme de allí por la madrugada. Y, claro, el hermano Juan simplemente hacia lo que sus jefes le indicaron. Por lo tanto allí el huevón era yo .Tremendo.
-Vamos a apagar la luz – la voz de Juancito resuena en el pasillo mientras va cerrando las puertas.
-Buenas noches, señor huevón - Me dije.
La mañana siguiente me levanté convencido de que si la libraba de aquel encierro lo primero que haría sería crear una asociación que supervise estos centros y estar atentos al patita que se tomó el frasco de champú para que lo saquen de emergencia pero que no lo logró y salió ganadazo con varios litros de enema allí mismo. Para que atiendan al que quiso escapar en un descuido y lo cogieron a las dos cuadras y le hicieron arrepentirse de sus pecados y sus audacias a punta de golpes, susto y sedantes. Total la visita no llega a diario, y cuando llega, esta es convencida de que cualquier queja es tan solo chantaje emocional, manipulación de parte del adicto. - No le haga caso señora, ese drogo siempre tratará de convencerla de que lo saque de aquí. Y usted lo ama y quiere que cambie ¿no es verdad? - Sniff...Mhhpgggg…Sí señor, ayy , no sabe cuánto me ha hecho sufrir este joven , ha vendido todo doctor, hasta mi televisor doctor ¿ Es doctor usted no? - Señora, acá esta mejor que en ningún lugar. Ajá. ¿Ya hizo su pago en las oficinas verdad? Si, señora firme aquí, ajhá, acá también. Le recomendaría tenerlo tres meses más. ¿Le trajo los libros? ...Bieeen...perfecto. Adios .Siiii, sii, lo mejor es que este aislado. Nada de recuerdos .Aislamiento total, señora. Total. - Ayyy,, no sabe cuánto le agradezco doctooor , gracias .Gracias …totales ¡!.
Y así, de esa manera, la madre desconsolada; la esposa que juega su última carta o los hijos que ya no saben cómo calmar a esa bestia en la que se ha convertido su padre a causa del alcohol o las drogas se retiran desembolsando sus buenos cobres y seguros de que hacen lo mejor.
Yo sin embargo, esa mañana, me levanté convencido de lo contrario. Yo sigo despertando mis mañanas a veces con el recuerdo de “Poquito”, que como es mudo, ya pues, no puede decir nada. De Bandini que cree que cualquier exceso de autoridad es “normal”. Del chino que se muere por dirigirme la palabra pero sabe que soy transparente. Del viejo alcohólico, que con su nariz de claun y la mirada perdida, tiene que alimentar, por castigo, a un mocoso que acaba de estrenar D.N.I … Del mocoso que se burla del triste vejestorio.
Me levanté convencido de que la respuesta me había encontrado y ya estuvo bueno. Allá afuera como aquí adentro es el mismo sistema. Y que así como es arriba, es abajo. Y siempre el control. Y que las drogas son el control también. Y que yo estuve 20 años alimentando y haciendo progresivo ese control. Y yo… Yo detesto el control.
Así que me iría de este centro. Pero ¿tendría que esperar un mes entero que era el tiempo mínimo antes de poder hablar con mi esposa - que había firmado un consentimiento para mi encierro- para decirle que esto no estaba bien?
- ¡Oh ¡! ¡Y ahora!¡¡ ¿¿ Quién podrá ayudarme?!!! – recapacité tan noble como una lechuga
-¡¡Yo…!! – Dijo un muchacho de lentes . -Yo…yo puedo hablar contigo. Porque tengo este color ¿Ves? - Y me mostró algo como un fotochek que llevaba sujeto al pecho, como en esos programas de concursos, que no llegué a distinguir bien .Ni el color, ni su nombre.
-Yo puedo responder tus preguntas – me dijo, mientras yo terminaba de despertar.
- Ehmmm... Y tú ¿Por qué estás aquí? - Es lo primero que cuestioné
- Ludopatía. Pero te aconsejo que no preguntes sobre esas cosas, aquí no se puede mencionar nada de eso, nada de drogas causa .Es como que nacieras de nuevo.
Al no quedarme clara la respuesta que trataba de convencerme, al parecer, de que esas cosas que llamamos adicciones no existen en la tierra y sentir que vivía en una burbuja inconsistente y fantasiosa , intenté otro tema: - Oee… y porqué ,si me contaron que en este centro no imponen nada , están todos pelados .
- Cuanto te apuesto que también te van a rapar .O sea causa, habrás llegado aquí por los de la tele y eso, pero acá todos son iguales loco. Te van a trasquilar igual. Cuanto te apuesto.
No sabía si reír por lo que acababa de decirme este empedernido jugador que no podía con sus hábitos o dejar que la furia me avasalle y ponerme en guardia antes que intente nadie tocar mi cabeza. Yo quería acomodar algunas cosas que habían desordenadas dentro de ella pero por afuera la quería igualita. No me incomodaba. No me contrariaba aquel mohicano, mohawk, cresta, corte punk, o como quisieran llamar a aquello que me acababa de hacer en la azotea tres meses antes de tomar la decisión de desconectarme. Ese corte tan de moda en estos tiempos pero que era el mismo que desde siempre vi hacerse a varios de mis amigos en sus peores crisis. Si, el mismo que se hace Robert de Niro en Taxi Driver cuando su dilema se hace mayor y decide desgraciarse.
No, no se atrevan a tocarme la calabaza. Solo necesito cambiar unos toques de su esencia. Pero no fastidien el empaque, por favor. Además mi mohicano a diferencia del de De Niro tenía mis eternas patillas. Noooo….. Estás mal jugador. Estamos mal.
Lamento decirte mi querido jugador que yo me largo de aquí. Esta vez no vine a perder…Tal vez equivoqué una vez más el sendero, pero aún sigo en el camino. Jugador, esta vez, apuestas a perdedor.
Antes de continuar con la 2da.parte de "Animales en cautiverio" ,haré un receso con esta breve historia.
- Warning :" No es lectura de autoayuda " .-
Joe cocker, ADICCIONES, LA MATrix y yo.
Quienes nos hemos sentado a disfrutar alguna vez de esa extraordinaria película de los hermanos Wachowski que es Matrix (hablo de la primera de la saga) sabíamosque, ademásdeser un chocolate visual, cuestionaba de manera indudable - golpeándonos de esa manera en la yema del gusto - el sistema, el control, al "Big brother”.
Seré sincero.La primera vez que la vi, la encontré tan llena de términos informáticos que (para alguien que había vivido su adolescencia aun sin internet en los 80's; - si lo recuerdan - cintas de cassette. Billy Idol en la radio.Atari, con unos cartuchos inmensos; y a lo mucho beeper y unos ladrillos enormes como máximo aparato de interconexión) fue, hmff,, demasiado. La segunda vez, y como siempre colgado de artificios,me pareció simplemente alucinante, pues si bien el hecho de andar volando o volar andando me permitía ver la película desde distintos ángulos, nunca pude saborear realmente la esencia.
Podía ver tantas veces la pela sin conocerla en realidad, o en todo caso siempre eludiendo la respuesta. Porque tal vez no era el momento. Porque no quería que me encuentre.
Es así que hace algunosmeses, withalittlehelpfrommyfriendJosé Javier Castro, entrañable y viejo amigo de la ruta, vuelvo a ver la película motivado por él, y cual Neo temeroso de lo que está por venir, recibí algunas instrucciones por teléfono, igual que en el filme, las cuales cogí como quien recoge un arma en un videojuego. Ya me había hecho de algunas como el amor de mis hijos, el de mi esposa, tenía ya un pequeño pero solido grupo de guerreros de mi lado y ahora me ofrecían un arma más para lidiar,por la que debía de desembolsar 3 soles. Al parecer un poder menor. Pero habría que aprender a utilizarlo para ver su efectividad real. Además, cuando te ofrecen un instrumento de defensa, cógelo! No sabes si en el juego aparecerá otro mas adelante.
Parecía simple, fácil de usar y eran las armas que cargaba en el momento.
Ahora, ¿cómo podría una película pirata comprada en El Hueco ayudarme o ayudarte a combatir una adicción, una dependencia o un gran- temor- lastre, que al fin y al cabo es lo mismo?
Vamos, enciende la pela, se que ya la viste pero ahora tu escoge la píldora, sabes que si escoges la azul todo volverá a la normalidady no habrás leído esto y seguirás creyendo lo que quieres creer. Si eres lo que creo, tomaras la roja .La del camino difícil. Y la respuesta te encontrará. Se te mostrará la puerta pero solo depende de ti si la cruzas.
1er punto; Yo, tu, todos somos Neo .2do Morpheus es nuestra conciencia y Trinity es el amor. Punto. Amor propio, amor de aquellas personas que has visto a tu ladocuando estuviste a punto de caer al vacío y cogieron fuerte tu mano aun poniendo en riesgo su vida para salvarte. El amor de los que te cuidan. Listo. A los demás tripulantes de la nave de la resistencia asígnales los valores que quieras. Switch será tal vez, la fuerza, el coraje. El pequeño Mousetu lado inquisitivo, cuestionador quizás. Cypher, el pelado de chiva, tu lado más cobarde. En la nave viajan todas las fortalezas de Neo. Todas tus malditas ganas, aunque también, casi intruso, tu miedo a enfrentar el mundo real.
Siendo espectador y protagonista de estamanera tan sencilla podrás encontrar en cada texto, en cada frase, un poder para no tener que correr, de los agentesSmith. Más bien para entrenarte ydesprogramarte del paquete de información con el que vienes diseñado y que te manipula para continuar siendo un esclavo del control. De la Matrix. Seguro, y como en el primer salto de entrenamiento que realiza Neo para llegar de un edificio a otro, caerás ,por tus propias inseguridades, porque aun no puedes creer que eres capaz de todo aquello, que por primera vez y sin artificios es realmente deslumbrante, como toda la vida lo buscaste, pero no importa. Lo importante en si es la decisión y sobre todo la determinación con la que lleves tu propio entrenamiento personal. Nadie, dicen, logra realizar con éxito el salto, la primera vez.
Yo me desconecté de la Matrix un 13 de noviembre, de algún año, no importa cual –a quien le importa-solo sé que tome la decisión de revertir el programa con el que vine diseñado y ordenaba que mi trabajo en este planeta era el de ser un sucio rockero adicto a las drogas duras.
Sigo siendo un sucio rockero hoy con la completa libertad de elegir sobre mi vida y seguro de tener que seguir enfrentando y liquidando hasta mi propia conciencia para lograr un nivel superior en este juego de la vida.
*(Un domingo de noviembre del 2010 se emite un reportaje en el programa dominical “Día D” por el canal ATV. El reporte inicia con un ¡Help! de mi parte y termina - después de despedirme por algunos meses de mis seres queridos, de mis amigos y de los conciertos- con mi internamiento en un Centro de rehabilitación. Parte de la historia; a continuación)
ANIMALES EN CAUTIVERIO (parte 1)
Éramos animales en cautiverio. Solo que nuestra especie abundaba en cualquier esquina de Lima. En cualquier casa. En cualquier oficina. En el bus. En los colegios, en las cantinas o en las cabinas.
Éramos bestias en su propio encierro. Y este cautiverio tenía la misma intención que cualquier otro. Tener asegurada nuestra reproducción. Hecho imprescindible para que cualquier centro de rehabilitación continúe su ciclo de vida. Los adictos y sus adicciones no pueden morir, de lo contrario, el negocio fracasa.
Suena simple. Suena paradójico .Suena, y resuena en mi cerebro. Se pasea por mi glándula pineal que empieza a despabilarse. Quiere salir por mi boca, pero no puede. Éramos animales en cautiverio.
Habían transcurrido tan solo 5 horas en este absurdo al que yo, cual animal acorralado, agazapado y aturdido, me había entregado. El último paso de mis temores de este camino, que inevitablemente tuve que recorrer. Algunas personas debemos discurrir, a veces, por todas las notas de la escala musical para llegar a la octava siguiente. (N.d R.- Se sugiere no intentar esto en casa)
Han transcurrido 5 horas y ya había visto bastante. Ya había sido desnudado –para revisar, minuciosamente, si no “portaba armas”-; ya me habían administrado mi Topictal de la mañana – medicamento para casos de epilepsia que ayuda a reducir el síndrome de abstinencia- ; ya había pasado mi charola carcelera y había descubierto también - al preguntar el porqué un joven de 18 años le daba de comer en la boca a un anciano de sesentaitantos y a su vez éste, con la mano temblorosa, intentaba en vano no derramar el agua del vaso que ponía en la boca del muchacho – que era transparente,¿..? . Si, yo era transparente en ese pequeño sistema que jerarquizaba con colores a sus miembros .Amarillos, los unos…verdes los otros… azules los que estaban a punto de salir. Por lo tanto yo que había ingresado recién, no tenía color y eso me impedía hablar con cualquiera. Era transparente. Solo me estaba permitido preguntar a los enfermeros y operadores. Ellos me indicaron que lo que yo había presenciado, era tan solo un castigo.
Ya había visto al mismo pobre viejo, además, pedir permiso para defecar (si, así se pedía), y hacerlo con la puerta abierta. Hay que evitar cualquier locura. Intento de suicidio que le dicen.
Ya los había visto a todos caminar y balbucear con ese aire de lobotomizados.
Y ahora, era hora de.......
-¡¡¡ Deporteeeeeee!!!!!!!
-La voz de Juan, uno de los operadores, arrancó del limbo a mis casi babeantes colegas ,que trataban de reconocer sus zapatillas del costal que acababan de sacar del cuarto de los objetos requisados . Solo se podía caminar con sandalias, chancletas, croks. Cualquier pasador podía servir como instrumento de ahorcamiento. Si es que no te los engullías como spaghetti para intentar la salida de emergencia.
Ya todos con la indumentaria pichanguera... perdón, deportiva, se alinearon para definir la formación.
- A ver ¡¡ Chiclayano, Sakura, Lando, Balestra y “Poquito” !!! ¡Conmigo ¡!...
El hermano Juan, como llamaban a aquel operador, escogió su scratch ideal, mientras realizaba ridículos movimientos de calentamiento.
El turno era de otro operador. Rostro ladino y vivo de vivos.
- Ya ...¡¡¡Peñaloza , Gordo , Bandini , Alberto ,y tú ,el nuevo ¿Zan… que ?
- Sanguinetti.
-Ya …Zanginete a la cancha.
Me ubiqué con la serenidad de saber que jugaría con los coleguitas que en su estado, casi mongólico, compensarían mis fatales conocimientos del llamado deporte rey y el estado físico ruinoso en el que había llegado al centro de marras.
De pronto, la redonda empieza a rodar y una estampida de hiperactividad contenida, de frustración y barbarie, remece la cancha de fulbito. Los zombies eran ahora Oliver y los Supercampeones, eran los personajes de Kung-fu Soccer, y parecía, buscaban estimular de alguna manera sus centros de excitación. El sistema nervioso central. Saborear la adrenalina.
Y me bailaban como a entenado mientras… -Peñaloza,,.. Peñaloza lleva por la izquierda y se la pasa de taquito al Gordo ,la para ‘e pechito (con la panza) y se la juega corto a Zanginete que patea…nooo….al aire ,, seññoooores!! La bola la tiene el equipo del hermano Juan,, el chino Sakura ,que cabrea a Bandini , Sakura ..Sakura que enfila como un demonio al arco rival se la centra a “Poquito”,,poquito, poquiiiiiiito que revienta con un taponazo y la de cuero que se eleva varios metros , supera el muro del local, el alambrado y los fierros en punta y va directo a…….a ..a….La caalleeee……..
“Poquito”,era el apelativo de un adicto ,sordomudo ,que parecía ser más noble que una lechuga , y que solo repetía, dicen, en su inentendible lenguaje cuando le encontraron, al momento de intervenirlo, una bolsita de coca :” o.oo…o..lo..,,poo…quii….po..quii..tooo,, u..u..u.un po…poqui..to ” Nunca supieron si quería atenuar la culpa o meterse su ultimo poquito.
Ahora Poquito veía aterrorizado, como, poquito a poco, la pelota cruzaba la linea. Y tras los gruesos lentes que sujetaba con una banda de hule en su cabezota, pude ver sus ojos vidriosos observando la trayectoria. Imaginándose el momento en el que el balón tocaría el asfalto y rebotaría libre por la calle. Imaginándose a el mismo raspando esa calle que no veía desde hace ocho meses y medio. Esa calle que solo escuchaba tras los muros.
-Y,,y,,yoo,,yo……po,,ppo,,,qui,,too – Se excusó el inmenso camarada .
Mientras Poquito se hundía en sus culpas y se imaginaba como la pelota, yo solamente veía una gran sonrisa dibujada en el esférico. Para mí era Wilson, el compañero de Tom Hanks en El Naufrago.
Solo han transcurrido 5 horas y casi 15 minutos y yo ya extrañaba lo que había detrás de la pared, detrás de la puerta de tres trancas y varias vueltas de llave. Y también iría a extrañar a aquel Wilson personal que acababa de conocer hace pocos minutos. Lo veía alejarse con aquella sonrisa de “ampay-me-salvo” y yo quería gritar: - Noooo…..Wilsoooooonnnn……-
Sin embargo exclamé:
- ¡¡¡Yo la traigo!!!!!
Y la misma estampida salvaje de hace un rato, se repitió, casi a tropezones, casi arrastrándome. A mí, que hacía mi mejor papel de imbécil, quietito, observando la puerta que iría a abrir uno de los enfermeros.
Y es que el tropel, el rebaño de búfalos, se dirigía ahora como fustigado por los rifles de unos vaqueros imaginarios, hacia la pared más alejada de la frontera. Alguno trató de jalarme hacia ella. Y simplemente yo no entendía. O quería pensar que no entendía. Pero hasta Poquito captó el mensaje y no a ciegas. A sordas. Y sin chistar.
- ¡¡Tú tambiéeen ¡!! ¡Contra la pared!!!
La voz de los operadores era el hilo que movía a estos títeres que ahora con las manos apoyadas en la pared, la cabeza bien agachada como para no ver y las piernas separadas me recordaban alguna redada en el Rímac. Ya me había sucedido pero con la policía. Allá afuera .Era idéntico solo que estos tombos estaban vestidos de celeste y no de verde. Eran la policía .Eran la SS y esto era Auschwitz .Eran los verdugos. Eran nuestros miedos. Y todo por una pelota. No pues Wilson; así no juega Perú.
- ¿Qué pasa, porque nos ponen así, que tienen estos locos?- mascullé dirigiéndome al más cercano por debajo de mis brazos.
- Normal, sólo abrirán la puerta para recoger la pelota. Así mejor porque si chequeas te van a dar ganas de salir - me dijo entre dientes alguien. Creo que fue el tal Bandini.
-¡No habla nadie ¡!! - Muteó nuestro siseo alguno de los operadores.
¿Normal, dijo Bandini? ¿Es que acaso todo esto era…Normal? Perdón, pero creo que los reporteros del programa de televisión con el que había canjeado mi historia habían equivocado ligeramente mis requerimientos. Sin embargo, les estoy sumamente agradecido, pues me dieron la oportunidad de conocer desde adentro el absurdo y fallido sistema de los centros de rehabilitación en el Perú
Y, mis requerimientos eran los de una persona que enfrentaba el temor de creer en la recaída, tratando de entregarme al encierro aunque con algunas, pocas, ideas bastante claras también.
Primero: que sea básicamente una clínica de desintoxicación, (pero si querían llamarla “de rehabilitación” no importaba). Segundo: que no sea una clínica con tendencias religiosas ni militares. Tercero y último: Voy por mi voluntad. Yo creo. Yo quiero. No tienen que obligarme, solo ayudarme. Gracias.
Y la producción del programa con toda su buena fe, buscó un centro de rehabilitación para nada barato. Con sauna, piscina y gimnasio. Imaginando obviamente que sería poseedor de un sistema terapéutico moderno y provechoso para mí. Es por eso que les estoy sumamente agradecido. (Gracias Maribel Toledo-Ocampo "ReporteraRocker")
Pero, me sigo preguntando ¿es que dijo normal Bandini? ¿Es que acaso es normal inyectar temor a las personas cuando está científicamente comprobado que este sentimiento nos envenena física y mentalmente? ¿Acaso es normal, en una clínica de desintoxicación, ser intoxicado con pastillas tranquilizantes, hasta el punto de convertirte en un estúpido? ¿Lobotomía moderna o mariconada de los enfermeros y operadores que no sabrían como reaccionar ante un motín a bordo de nuestros salvajes drugos?
Tampoco es normal que el pobre Bandini crea que todo esto es normal. Tampoco que en los centros de rehabilitación deshabiliten tu capacidad de decisión , cuando te hacen aprender de paporreta largas oraciones que no entiendes bien , ni abarrotar de estampitas y posters de Santa cachucha y San guchito el salón ,antes de enseñarte a comprender y creer con fe en tu propia determinación . Luego podrías creer en la deidad que desees. Ni es normal rapar las cabezas de todos los internos –es mentira que la razón es por higiene espiritual. Es solamente para que seas fácilmente reconocible si es que por suerte logras escapar, es como un estigma, una estrella de David – para uniformarlos. Es que acaso ¿mas pelucón, mas adicto? No bromeen trastornados.
No, no era normal que el psiquiatra me haya dicho que de 10 que ingresan, regresan 9. Que nunca dejarás de ser adicto, que es incurable. Que tienes que alejarte de cosas que podrían significar, tu vida. Que debes de huir y que no te enseñen a enfrentarlo. Que siempre necesitarás de ellos .Que tú solo, simplemente: NO PUEDES.
( continuará ).
Películas recomendadas : Atrapado sin Salida / La naranja Mecánica / .......y este capitulo de los Simpsons...
-Ta' cuñao, franco no pensé que te habías metido en esa nota looco, pffuuta yo aluciné que tú eras más inteligente ves?.... -A través del hilo telefónico, traté de imaginar el rostro de desaprobación de aquel colega con el que habíamos compartido escenario , joints* ,tiros y demás pepas al enterarse que este pechito había dedicado todo el ultimo año al consumo de P.B.C.
-Pucha Luchito, como se te ocurre, eso es basura, que pena.-
Me lapidaba de esa manera un amigo sonidista, mientras esperaba la llamada ganadora de su dealer, sin poder mirarme a los ojos.
-!!!Tío, tú me dijiste que jamás te meterías eso!!!, reclamaba un sobrino lejano que había también, recurrido alguna vez a paraísos artificiales ,mas no a terrenos áridos, secos y duros.
Yo recibí estas palabras como se debe, pálido pero sereno, como la chica del circo que gira en esa rueda de madera en donde se van a clavar las navajas de algún infalible lanzador de cuchillos; aunque esta vez fueron a parar en mi carne. Uno al corazón. Otro entre mis ojos; el tercero, a la arteria femoral.
Sin embargo, recordé que coincidentemente estos tres fallidos lanzadores (aunque fueron más los que me revolcaron con sus miradas de desprecio) gustaban, como yo, de la música de un grande. De la vieja iguana. Del papiriki de la punkekeria de Detroit. Del gran Iggy Pop. Y gustaban también de lo que este era en su mundo paralelo como actor, y de los papeles de berraco que suele interpretar de vez en cuando en algunos filmes o representándose a sí mismo como en la aburridísima "Coffee and Cigarettes". Bueno, no lo niego, a mí también me gustaba verlo en todas sus facetas, y aunque no leí su novela, se que algunos de mis amigos si, y créanme, lo veneran.
Iggy Pop, o James Newell Osterberg Jr, su verdadero nombre, cursaba la secundaria aun, y era ya a la par, baterista de" Los Iguanas”, banda de la cual le quedaría el mote de Iggy. Después crearía aquella salvaje banda proto-punk , "The Stooges", con los, no menos locos , hermanos Asheton . Grabaron un par de discos, hoy considerados de culto, pero que en su tiempo pasaron casi desapercibidos. Lo que si podía percibirse eran las cantidades industriales de heroína que consumían, con Iggy como el alumno más aplicado de la clase. Carita feliz para Pop heroinómano.
Dejemos en reserva este tema. Nos trasladamos en el tiempo y el espacio. Lima - exactamente Carmen de la Legua-, hace casi año y medio .Me ofrecieron junto a otros dos amigos músicos la exorbitante suma de 100 soles por testa, para comernos durante casi 8 horas a una sarta de bandas ,que competían por un sitial en la constelación rockeril limeña, en suma, como conocedores del tema, fungíamos de jurado especializado, serian tres días hasta la gran final, y 300 lecs; que obviamente no era la gran suma ,por lo tanto se encargaba de atendernos un muchachito que nos traía el fiambre para no desfallecer y hacer más ameno el trabajo ,el mismo que nos ofrece en un momento bocadillos extra, al ver los rostros somnolientos de los respetables jueces. El ofrecimiento era más o menos el siguiente:
- "Muchachos si se les ofrece comprar alguito pasen la voz que por aquí manyo un man que consigue merquita buena, bonita y barata".
Directo a las sensaciones, los labios del juzgado empezaron a proferir sus básicos deseos. Uno dijo" biennnn, caushita alguito de yerbando*, que se me está acabando”, el siguiente espetó "y clorentino también pa' no quedarnos jato, si, si Yerbando y Clorentino*", cuando me llego el turno, mi pedido fue el siguiente, "bacan trae nieve*, y si no consigue, como estamos en zona brava ,mínimo habrá su queso*, así que trae algo para hacer un par de velas* aunque sea". Primero fue la risa, se tomo en broma, luego al reiterarlo, los rostros se trasformaron, y el muchacho con un movimiento de manos que parecían decir "ya, un toque", desapareció. Y así desaparecieron también mis dos días siguientes como jurado, cuando me llamaron mis compañeros de paletazo para avisarme que me habían reemplazado por algún integrante de Frágil creo."No vas mas Sanguchetti, el patita pasó la voz y todos se paltearon, pucha lo siento causa". Fin de esta historia.
Ahora juntemos los tres párrafos anteriores en un shaker de acero inolvidable, los batimos bien, le agregamos un poco de hielo para que no se calienten los ingredientes, ni se ofenda ningún calenturiento ¿y que tenemos? Un apestoso trago de hipocresía limeña. Lo bautizaría "Hipocresía on the Rocks". Te aconsejo tomarlo rápido y tal vez como un Tequila solo que en vez de sal te ponesen la mano una raya de coca, pues así, estoy seguro te ha de parecer, very, very nice. Ahora que nos lo hemos tomado , algo embriagados te diré : primero, -tu eresh mi amigo, hic, yooo,, brrrp, te quierro. Luego: maldito embustero, palomilla de ventana, drugo de mami, ¿quién diablos te hizo creer que es mas bruto el pastelero de bajo el puente, el de las covachas del rio, el que alquila la azotea de un hotel de mala muerte; que el coquero de los baños de los pubs, el del auto parado en un semáforo en rojo. Que el coquero que alquila un cuarto en el mismo hotel de mala muerte? Es que acaso en ambos casos, mucho más allá de sus coeficientes intelectuales ¿no son solo seres esperando una recompensa sensorial, atrapados los dos en la misma vorágine del momento?, ¿de sus temores? ¿Atrapados en la gran interrogante que son incapaces de contestar? Vamos gran experimentador, dime, ¿No lo probaste todo?¿Desde el scan cholo hasta el mango light ,de la antiquísima roja hasta las indoor kush*, desde la morfina a las ketas*, y hasta te pegarías un buen pinchazo seguro y con una zanahoria en la mano ,pensando en donde te la colocas, solo y solo si el buen Iggy probo con eso?¡Pedazo de prejuicioso, no podía creer que eras racista hasta con las drogas!.¿No sabes acaso, gracias a los vastos e interminables libros de rock que leíste, que Iggy Pop, DeeDee Ramone , Lou Reed, fueron en algún momento junkies, que es el termino con el que designan al peor estrato de la drogadicción en aquellos países con los que soñaste alguna vez?¿No sabes que junkie,es lo mismo que pastelero de Cárcamo? Pero como, claro, tu relacionas el pay a Mario Broncano y la peliculera heroína a tus ídolos de Rock, consideraste el hecho como inaceptable.
Me retiro amigo, bebe lo que queda del trago, trago amargo, trago solitario. Solo te diré, que a pesar de no estar arrepentido, ni haber completado el abecedario en lo que respecta a drogas, tan sólo pude ser ThePassenger mas nunca tuve A perfect day… Me sentí igual de bestia y borrego, igual de temeroso. Controlado por el mismo poder. Igual de ingenuo y tarado; igual de títere, igual humano con una línea de coca que con un clavo* en la mano.
Diccionario veloz.-Joint: Cigarrillo roleado con marihuana. // Yerbando y Clorentino: Yerba y Cloro. // Nieve: CocaínaQueso: Pasta //Velas: Cigarrillos de pasta. También: yolas, petroleros, clavos, pierna de Pelé, etc. //Indoor Kush: Marihuana obtenida bajo techo y modificada.// Ketas: Ketamina. Droga anestésica para animales que puede ser inyectada, fumada o aspirada